¿Se hacen los empleadores las preguntas correctas?
Es más ¿se hacen alguna pregunta? Me refiero sobre todo a la hora de contratar. Porque está claro que en un proceso de selección es fundamental conocer qué trabajo quiero cubrir, qué características ha de tener el candidato o qué cantidad estoy dispuesto a pagar. Pero este es un enfoque puramente empresarial, ajeno al verdadero protagonista del proceso; el trabajador o cliente interno.
Hoy en día todas las empresas, más o menos, hablan del cliente interno, pero pocas son capaces de interiorizarlo. Y el ejemplo está en los procesos de selección. Porque falta la pregunta más importante: ¿qué puede querer el candidato de lo que yo ofrezco que le pueda interesar? ¿cómo puedo yo fidelizar al trabajador?
Se trata de pensar al revés, de aplicar algo de pensamiento lateral en la gestión diaria. El primer paso para gestionar una plantilla competente es tenerla, y para eso ha de querer permanecer, tener voluntad de continuidad. Claro que si una de nuestras acciones estratégicas en la gestión de los RRHH es la movilidad laboral, poco podemos hacer para fomentar la permanencia, para fidelizar a nuestro cliente interno y para gestionar una plantilla fundamentada en la inteligencia colectiva y acumulada en la organización.
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Hola, yo simplemente pasaba por aquí, ke sepas que no se ve bien tu blog en firefox. Un saludo