La formación como un objetivo integral.
Hemos hablado en este blog muchas veces de la formación y de su importancia dentro de la gestión óptima de los recursos humanos. Forma parte de lo que llamamos los 3 ejes de la gestión de los RRHH. Pero sería un error pensar que la formación puede improvisarse o que es válida cualquier tipo.
La formación aplicada por una organización ha de cumplir una serie de requisitos para hacerla eficaz.
Ha de ser creada ad hoc para la organización. Un análisis DAFO nos permitirá conocer las necesidades de la empresa y trabajar mejor aquellos puntos en los que somos más débiles. Además, la formación ha de estar de acuerdo con la filosofía de la empresa, recoger sus valores y tener en cuenta sus objetivos.
No hay que perder nunca de vista al cliente. Recordemos que trabajamos para el cliente, para satisfacer al cliente, no para satisfacer al superior. La formación ha de recoger estos valores.
Ha de comprender al trabajador como un ser integral. Esto quiere decir que el trabajador no es sólo un trabajador, también y sobre todo es un ser humano, y como tal tendrá una serie de inquietudes y particularidades que la formación no tiene por qué dejar de lado. Cualquier ámbito de la persona puede ser útil para su labor en la empresa.
La formación ha de ser autocorregible y flexible. No siempre acertamos a la primera al aplicar un programa de formación, pero debemos poder cambiar aspectos de la formación para adaptarla a nuestros objetivos, teniendo siempre en cuenta la opinión de los trabajadores.
La información ha de ser fundamental en la formación. Y no sólo la información que recibe el trabajador en el proceso formativo, sino también la información que pueda recibir la dirección del feedback que puedan generar los trabajadores.
Debemos saber dónde estamos, adónde queremos llegar y cómo llegar. Es necesario poder medir los resultados de la formación para valorar si la impartida ha sido adecuada o inadecuada.
Ha de ser multidisciplinal. Es conveniente evitar el mero discurso teórico monotemático.
No ser dogmático. Conviene aplicar distintos enfoques y puntos de vista de modo que sea el propio trabajador quien disponga de las herramientas para gestionar el moemnto de la verdad con el cliente.No olvidemos de la importancia de la libertad en nuestra teoría de los RRHH.
Utilizar la innovación y el pensamiento lateral. Olvidar las viejas soluciones para los problemas de siempre y apostar por la creatividad de los propios trabajadores.
Estamos hablando, por tanto, de una formación activa, que en cierto modo también la crean los propios trabajadores, exclusiva de y para la organización y que no tiene miedo a la novedad. Se trata de formar trabajadores que piensen y sean capaces de reaccionar a imprevistos, que tengan algo más que buena predisposición al trabajo o amabilidad con el cliente, se trata de formar seres humanos para que se relacionen con otros seres humanos.
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Buenas , trabajo en un hotel de playa y estoy mirando estudiar algún master de comercialización turistica o en gestión turistica. Cual me aconsejais??