Quiebras 2.0
A partir de un artículo de Carlos en la comunidad Hosteltur llego a un artículo de El Mundo donde anuncian la quiebra de Eyespot. El caso es que parece existir una especie de sentimiento de burbuja en torno a estas empresas basadas en el 2.0. Sobre el tema de la burbuja ya di mi opinión, pero me gustaría hablar sobre las empresas 2.0 y su modelo de negocio.
El problema de este tipo de empresas es que sufre un choque de mentalidades. Como bien dices, Carlos en su artículo, “Un negocio es igual a ingresos menos gastos”, pero esa es la visión de los promotores del negocio, no de los usuarios, al menos en internet. Internet tiene la etiqueta de gratuidad desde su fundación, y el usuario ve con malos ojos que le cobren por adquirir o intercambiar información. Ahora bien, cabría preguntarse sobre qué está dispuesto a pagar un usuario de internet. Lo digo porque tal vez el negocio más potente de internet, el porno, tiene ejemplos de páginas de pago que son un auténtico éxito y un negocio muy rentable a pesar de encontrar ingentes cantidades de porno gratis en la red. Por lo tanto tal vez quepa preguntar qué está dispuesto a pagar el usuario.
De todos modos creo que todo se debe a un mal enfoque del negocio. ¿Qué buscamos? ¿restabilidad económica o rentabilidad de información? Personalmente creo que una plataforma como la comunidad Hosteltur sí tiene razón de ser y una clara rentabilidad de contenidos, que se vierten en la revista. Por supuesto eso no impide que no se pueda buscar una rentabilidad económica, pero en casos como este creo que debe ser secundario. Es decir, no se trata sólo de buscar la rentabilidad monetaria, sino de enfocar también el proyecto desde otro punto de vista.
Otra cosa son las páginas que no parten de un proyecto “madre”, sino que ellas lo son. En ese caso hay que tener en cuenta su naturaleza para ver qué tipo de ingresos se pueden generar.
Chirs Anderson, el creador de la teoría Long Tail, dio a conocer hace poco su teoría sobre el free business. Simplificando, es regalar una parte del producto o servicio para cobrar otra mediante una relación cautiva o semicautiva. Es como si yo regalo la impresora pero de modo que sólo puedas comprar los cartuchos de tinta de mi marca que es donde saco los beneficios.
Hay muchos proyectos visualmente muy potentes pero que luego no son nada. Que han sido incapaces de hacer un estudio de su público objetivo y de confeccionar un mínimo plan de negocio. Son proyectos clones de otros aunque con un lavado de cara, que olvidan cómo aportar valor y se centran en el desarrollo visual.
Repito, hay que saber antes de empezar qué tipo de beneficios espero conseguir y qué valores puedo transmitir y a quién, y actuar en consecuencia.
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