El Impact Of Relationship (IOR) y su dimensión estratégica
Estamos asistiendo últimamente a un aumento de la necesidad de cuantificar nuestra presencia en las redes sociales. Abundan las entrevistas, artículos y afirmaciones en esta dirección como elemento aparentemente fundamental para hacer visible el valor de nuestra estrategia y nuestras acciones en los medios sociales. El recuerdo del ROI (Return On Investment) es poderoso y, a pesar de ser fundamentalmente una forma de medición offline, supone una forma realmente interesante de valorar el resultado de nuestras acciones.
Sin embargo el ROI es, como decimos, sobre todo una herramienta que recoge muy bien nuestras acciones offline, pero no llega a abarcar todas las dimensiones de las acciones y, sobre todo, construcción de nuestras presencias online, ya sea de marca o personal. Para ello aparece como un elemento mucho más completo, además de complementario y en nada contrario al ROI, el IOR, del que ya ha hablado en varias ocasiones su creadora, Johana Cavalcanti.
El IOR es básicamente un sistema de medición de nuestra presencia en los medios sociales que tiene en cuenta la participación que ha generado nuestra presencia, su influencia, la autoridad construida y el tráfico generado. Cada uno de estos elementos tiene una valoración absolutamente individual que depende de la campaña, estrategia, segmento al que se dirige y objetivos de la marca. Es decir, aplicamos una medición interna e histórica que nos sirve en cuanto que somos capaces de ver su evolución, pero que no pone en relación dos marcas distintas. Al igual que no hay dos estrategias de presencia en medios sociales iguales, no hay dos maneras de medirlas iguales.
El IOR tiene dos elementos que le hacen fundamental como herramienta para los medios sociales: la segmentación de la medición y la
importancia que da al elemento subjetivo. Desde el punto de vista de esto último, el hecho de valorar la subjetividad lo hace especialmente útil e interesante para los medios sociales. Como sabemos los medios sociales son por su naturaleza un entorno en el que las opiniones, la conversación y en general la subjetividad tiene mucho peso. Obviar eso es amputar una parte fundamental de nuestra presencia, quitarle gran parte de nuestro sentido. El hecho de que el IOR tenga en cuenta elementos como la influencia o la autoridad hacen que esta herramienta tenga un valor especial.
Pero además tienen la virtud de segmentar la medición. No estamos ofreciendo un resultado numérico integral e impenetrable, sino que ya desde el inicio tratamos de segmentar nuestra medición para así poder encontrar las causas del valor o de los errores que cometemos. Si somos capaces de comprender y analizar si estamos generando participación en nuestras plataformas (interacción directa), influencia sobre los contenidos que otros generan (proyección de nuestra marca), autoridad por la calidad de nuestra presencia (capacidad de prescripción) y tráfico a nuestras plataformas (capacidad de atracción) sabremos cuál de estos elementos tiene un comportamiento más errático y por tanto necesariamente revisable en cuanto a su estrategia y gestión.
La integración del IOR en nuestro análisis estratégico nos va a dar una visión segmentada y llena de información de la presencia de nuestra marca. El IOR nos permite ver la evolución que los distintos componentes de valor de nuestra presencia tienen en nuestra construcción de marca, la capacidad que estamos teniendo para generar valor y dónde estamos fallando en nuestra ejecución.
Si te gusto este post, considera dejar tu comentario o suscribete al feed y consige los ultimos articulos en tu email.













Siempre leo con mucho interés tus posts…A través de tus artículos nos llega una información MUY MUY ÚTIL especialmente para los que si necesitan formarse en este sentido…por el tipo de trabajo….a mi tu blog me parece MUY INTERESANTE. Gracias por compartir información valiosa cob nosotros, los que no podemos participar a todos los encuentros que tenéis en toda España (Tu, Lasse, Tirso, Juanxo, etc)