¿Identificamos la microinnovación con la innovación personal y subjetiva?
Llevo un tiempo trabajando sobre el concepto de microinnovación. Reconozco que hasta ahora no he encontrado una definición, y por tanto una construcción teórica, que lo defina adecuadamente. He probado con identificarlo a innovación low cost, pero creo que no puede ser una variable cuantitativa de la innovación; también con innovación para PYME, pero no creo que deba ser un segmento de la innovación, e incluso como innovación a corto o no transformadora, pero aquí ya estamos hablando de las consecuencias y no de su naturaleza.
El otro día iba paseando por el campo y recordaba un artículo que había escrito recientemente, La diferenciación de nuestros modelos de negocio y el componente subjetivo, a ello se unió el libro de Tim Brown que estoy leyendo, Change by design, en el que explica las claves del pensamiento de diseño. Dice Tim Brown que la innovación tiene una serie de espacios en los que se manifiesta, un espacio de inspiración en el que se manifiesta el problema o la oportunidad que motiva la búsqueda de soluciones, un espacio de ideación en el que se desarrolla el proceso de creación de la solución y un espacio de implementación en el que las solución ideada se traslada al mercado.
En estos procesos, en toda innovación hay una fase de introspección, en el que el innovador se encuentra en una fase de pensamiento solitario o en grupo pero que supone un momento de puro enfrentamiento con las ideas, opciones y decisiones a tomar. ¿Es a esa fase a la que podemos llamar microinnovación? Debo advertir que estoy pensando en voz alta y que muy posiblemente muchas de estas reflexiones sean desechadas posteriormente, pero me interesa profundizar en este enfoque de la innovación.
Si asumimos que la microinnovación es una fase inicial y personal de todo el proceso innovador hay algunas verdades inmutables que son, al menos, puestas en duda. Tradicionalmente se ha considerado que hay 4 tipos de innovación: en producto, en procesos, en marketing y organizativa. Personalmente me cuesta limitar algo tan complejo como la innovación a una lista tan limitada de posibles cambios. Esta lista distribuye a la innovación según su manifestación en el mercado, ¿pero cómo la clasificamos si no se manifiesta? ¿Sólo los procesos de innovación con un resultado tangible al mercado son importantes para las empresas? ¿Y los que se quedan en los procesos de ideación pero dejan un poso muy positivo en toda la organización?
Me interesa, por lo dicho, el proceso de reflexión que sigue el pensamiento de diseño, muy enfocado a la innovación desde el primer momento. En este contexto una idea como microinnovación tal y como la hemos mencionado (innovación introspectiva, subjetiva y personal) puede resultar útil. La microinnovación tiñe todo el proceso, desde el inicio, no es un resultado, sino una actitud, un enfoque que modelo todo el proceso de reflexión e ideación. La innovación sería en este contexto, el resultado, la visibilidad de la microinnovación, su efecto en el mercado. ¿Y aquellas microinnovaciones que no tienen efecto evidente en el mercado? No me refiero ya a las que no llegan, sino a las que llegan pero no suponen un gran cambio en la estructura, idea o enfoque del mercado. Como el biblioburro o las patatas San Nicasio, en ambos casos no hay un cambio sustancial en el mercado, supone más un enfoque subjetivo que un cambio estructural, pero sus autores han demostrado tener una capacidad innovadora real. Tienen microinnovación.
Entiendo que este enfoque supone ahondar en estudios psicológicos, sociológicos y antropológicos. Hay un claro componente personal en este modelo, un enfoque antropocéntrico que le aleja de las necesarias mediciones mercantiles, pero que abre un interesante abanico de reflexiones. Mi amiga Giselle della Mea, a la que he nombrado en muchas ocasiones es un claro ejemplo de persona con un potente componente de microinnovación. Ella vive en Argentina y Uruguay y en no pocas ocasiones le he dicho que se venga a vivir a España porque seguro que aquí triunfaría y posiblemente la vida le sería más fácil. Su respuesta siempre ha sido la misma, “estar aquí me saca constantemente de mi zona de confort, me obliga a superar retos constantes y eso es lo que me permite tener una visión disruptiva, distinta de los problemas y un enfoque innovador”.
Como digo, son reflexiones en voz alta y que no sé si llegarán a buen puerto o se perderán en el mar. De todos modos me gustaría que me ayudarais a remar en una u otra dirección. ¿Qué pensáis vosotros?
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Comentarios
Gracias, Carlos. Es verdaderamente apasionante la capacidad que teneis para reinventaros y vivir en un entorno de constante innovación.
Estaré encantado de saludarte cuando vuelva por allí. No creas que ganas no me faltan. A ver si hay suerte y encontramos la oportunidad.














Hola Juan,
nuevamente un llamado a la reflexión, gracias por compartir.
Al igual que Giselle (a quién no tengo el placer aún de conocer), soy Uruguayo tengo 51 años pero hace 26 años radico y trabajo en Argentina.
Me han ofrecido radicarme en España(a dónde viajé 2 veces y espero volver pronto), pero considero que el terreno acá es más desafiante e incómodo para quiénes deseamos innovar, en mi caso puntual en gestión y nTICs para el desarrollo sustentable local.
Haciendo un enorme esfuerzo, viajé al ICT 2008 en Lyon(Francia), pese a tener una agenda establecida que me llevaría a Bruselas, cambié mi decisión con alto impacto en mis costos. Opté por viajar a España en los primeros días de Diciembre, ya que me invitaron a exponer mis ideas y proyectos en varios espacios de Innovación, como ser el Instituto Tecnológico de Galicia, en Valencia y hasta en la Universidad Católica de Barcelona(dónde estuve un solo día).
Qué me impactó más de mi semana en Lyon? 1) Ver que en la UE poseen 20 veces más recursos y 4 veces más plazos para ejecutar proyectos Tech, de lo que se maneja por acá. 2)Qué las mismas autoridades reconocían que el % de proyectos “exitosos” rondaba el 10% y que la meta era llegar al 20% para la próxima década. 3) que de los 4 proyectos que llevaba en mi humilde “portafolio”, pues todos eran de interés en materia de desarrollo local socio-productivo.
Entonces, que pasó? pues las enormes diferencias en el “manejo operativo”, y perdona pero hasta una histórica tendencia al “protagonismo” y casi “apropiación” de los resultados, basados aparentemente en la participación de grandes grupos Coprporativos, terminaron por desanimarme.
Qué estoy haciendo hoy? Investigo, participo en foros y congresos virtuales, y puede que pronto presentemos acá en Argentina y Latam, un proyecto de “humanizar las nTICs” con algunos aportes Españoles y Franceses, qué más que Financiación se basan en productos y desarrollos REALES como componentes de la solución final, en particular aplicaciones sencillas de operar en las tablet PC.
Para ponerte un ejemplo, si en nuestros Países la conectividad no cubre accesos en la mayoría del Territorio, pues debemos innovar y HACER soluciones que operen “procesos simples y funcionales” a cada Individuo, respetuosos de su sultura e idiosincracia REGIONAL, operando en diferentes canales y fundamentalmente lo hacemos desde le 2008 aplicando SMS, ya que es lo que mejor funciona.
Perdón por lo extenso, para finalizar y enfocado en el tema central de la innovación, debo reconocer que hace 4 años que sigo los avances del I2BC http://www.i2bc.es/
en especial sus excelentes aportes en materia de Innovación Liderada por las Personas (PLI) http://www.i2bc.es/inicio/pli/
Gracias Juan por compartir conocimiento y experiencias muy enriquecedoras. No pierdo las esperanzas de conocerte en persona y dedicar largas horas probablemente al desarrollo del Tursimo Rural y Ecológico? tema que dominas ampliamente y en el cual mi región y Provincia de Misiones, espera y requiere un crecimiento sustentable inmediato.
Un muy fuerte ABRAZO.