La innovación disruptiva
El término Innovación Disruptiva (ID) fue introducido por Clayton Christensen para diferenciarla de la Innovación Evolutiva o Incremental (IE). La IE era una respuesta natural a la entrada de nuevos competidores al mercado. Así la respuesta de los ya presentes era responder a los nuevos entrantes mejorando progresivamente el valor de los productos mediante un proceso de innovación evolutiva que no era sino el incremento de funcionalidades y usos de modo que el mercado captara esas mejoras. El problema es que esta IE suele llevar aparejado un incremento del coste y una progresiva disminución de la percepción de incremento de valor por parte del cliente. Ante eso surge la innovación disruptiva, que pretende crear nuevas necesidades, mercados y usos con el producto de modo que, en el caso ideal, se llegue a crear un océano azul, como señalaban Kim y Mauborgne. Este tipo de estrategias lleva aparejada una considerable
mejora de la percepción de valor por parte del mercado, no necesariamente con un incremento de costes. Kim y Mauborgne hablan de innovación en valor a este modelo que supone un incremento de percepción de valor por parte del cliente y una disminución de costes para la empresa.
Resulta muy complicado desarrollar este modelo si no es a través de un enfoque disruptivo que busque no la permanencia en un mercado ya saturado y en el que el incremento de valor no se ve recompensado con un reconocimiento por parte del cliente, sino la creación de un nuevo mercado a partir de la creación de nuevas necesidades o de la satisfacción de necesidades ocultas o no tenidas en cuenta hasta ahora. Por supuesto, la innovación disruptiva no se ha de centrar sólo en las funcionalidades del producto, sino que es posible que lo haga en el modelo de negocio, en la creación de canales de relación con el cliente, en la redefinición total de la propuesta de valor o en cualquier aspecto que suponga que el cliente y la empresa han cambiado su modelo de relación de uno u otro modo.
Hoy en día creo que es fundamental la búsqueda de la innovación disruptiva para salvar mercados saturados como el turístico, por ejemplo. La creación de nuevos mercados, y la satisfacción de nuevas necesidades es vital para salvar las debilidades de un mercado débil que compite en precio y que ofrece productos miméticos.
En el gráfico adjunto podéis ver algunos ejemplos de innovación disruptiva y qué enfoque han seguido para serlo.
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Comentarios
Muchas gracias, Sergio. Estoy relativamente de acuerdo contigo. Creo que en realidad la diferencia es de matiz, aunque en ocasiones el matiz es fundamental.
Yo, que si de algo presumo es de vivir en la duda permanente, no tengo muy claro si el iPhone, por ejemplo, o el iPad han satisfecho necesidades subyacentes. El iPad ha supuesto una forma completamente distinta de manejar la información introduciendo nuevas formas de interactuación con ella.
Es muy posible que tengas razón y que lo que ha hecho es positivizar una necesidad subyacente como bien dices, pero a veces el cambio que suponen algunas innovaciones son tan bruscos que no sé si satisfacen una necesidad preexistente o crean una realidad nueva con sus necesidades también nuevas.
Ya te digo que muy posiblemente tengas razón, pero me quedo con esa duda, que por otro lado es apasionante y requiere un estudio más profundo desde la psicología y el marketing.
Muchas gracias por comentar
Un placer poder comentar con un conocedor de la materia.
La palabra innovación está excesivamente denostada, y se está utilizando para demasiadas cosas.
Te invito (e insto) a participar y comentar en nuestros eventos, seminarios, blog, foros, etc. que damos acerca de innovación aplicada a diferentes ámbitos, entre ellos, la aplicación de las redes sociales para la innovación.
Siempre agradecido, Sergio Ríos (@Sergio_Biable)
Estoy completamente de acuerdo contigo sobre que las necesidades no se pueden crear sino que son innatas al hombre. Los nuevos productos sólo pueden satisfacer mejor las necesidades, pero no crearlas. De ahí que me sulfure cuando las personas dicen cosas como “es que las empresas nos han creado la necesidad de tener movil y todo culpa de la publicidad”. Es lo que me faltaba. No señores,no! la necesidad de comunicarse siempre ha existido solo ha habido una innovación que ha supuesto una mejora tecnológcia en la herramienta que usamos para comunicarnos.
Un abrazo
Francisco Javier Garcia Orts
[...] y otra es querer controlar la libertad de expresión.Esta es una nueva forma de hacer negocios, es una innovación disruptiva que rompe con el esquema tradicional y obsoleto de negocios, los antiguos magnates que en realidad [...]
Es interesante y desde mi punto de vista es el nuevo alcance del conocimiento, si el incremento del conocimiento viene de la innovacion, esta la disruptiva incrementa el valor de la innovacion propiamente dicha
[...] Innovación disruptiva en educación y países en vías desarrollo – La innovación disruptiva, Juan Sobejano – La investigación científica y el conflicto de interés [...]
Me gustaria recibir tu mail particular, para poder compartir informaciones desde SAO PAULO – brasil -
Me interesa mucho ampliar el tema disruptiva
Abrazo
Victor Roamnutt
Hola Victor. Lo tienes en la parte de arriba, en la pestaña Contacta conmigo. Ahí tienes varios canales para contactar. Un saludo
Como que no se crean las necesidades? Entonces la necesidad de informacion? Esa en que librode fisiologia, medicina o psicologia la consideran como necesidad? Las unicas necesidades consideradas como tales son las fisiologicas. Todas las demas han sido creadas socialmente..
Gracias Alejandro.
No estamos poniendo apellidos a las necesidades, pueden ser necesidades fisiológicas o sociales o económicas o culturales… Estamos hablando desde una perspectiva social y de mercado.
Un saludo














Sólo una aclaración o duda, sí se me permite. No es posible “crear” necesidades, como parece que se induce al leer sobre innovación disruptiva, sino que se orientan las ya existentes hacia nuevas soluciones, aunque esas ya existentes estén subyacentes y sin forma definidas en las “cabezas” de los clientes potenciales.
Agradable leer un post interesante sobre innovación.