La diferenciación de nuestros modelos de negocio y el componente subjetivo
Llevo ya cierto tiempo dándole vueltas a esto del diseño de los modelos de negocio desde que me lo enseñó mi amiga Giselle della Mea. La verdad es que la relación que se puede implementar y los resultados que pueden generar el lienzo de modelos de negocio junto con el cuadro estratégico de Kim y Mauborgne es muy interesante. Las implicaciones que un cuadro estratégico concreto puede tener para la definición de un modelo de negocio, creo que es clara y debe ser tenida en cuenta, pero ese es otro tema.
De lo que me he dado cuenta es de que nuestra capacidad de diferenciar nuestros negocios a través de modelos innovadores parte de una premisa fundamental: nuestra predisposición a ello. E incluso si me apuran nuestra capacidad de ser innovador. El cuadro estratégico, el lienzo de modelo de negocios y demás herramientas son eso, herramientas que como todas serán mejor o peor utilizadas si el usuario tiene la capacidad (aptitud) y la disposición (actitud) para ello. Al final somos nosotros los que completamos las distintas casillas del lienzo o definimos lo relevante en un sector. Y somos nosotros los que ante varias posibilidades de cambio en el lienzo o en el cuadro estratégico tomamos la decisión de decantarnos por una u otra.
¿Quiere esto decir que tanto el lienzo como el cuadro estratégico no sirven? En absoluto, puesto que nos permiten visualizar y fomentar esa capacidad que podemos tener dormida. Lo que sí es cierto es que hemos de enfrentarnos a ellos con una actitud abierta, sin prejuicios y dispuestos a analizar sinceramente nuestra situación.
Hay ejercicios que pueden ayudar a desarrollar una visión más abierta de los temas a los que nos enfrentamos: la suposición inversa negativa, la idea acumulada, el brainstorming externo o la unión aleatoria de conceptos… son algunos ejercicios interesantes para romper las pautas naturales y salir de la zona de confort.
Muchos proyectos de innovación, muchos proyectos de desarrollo de nuevos modelos de negocio fallan porque seguimos pensando desde una posición tradicional, desde una visión conservadora en la que prima el corto plazo al enfoque estratégico.
Piensen por un momento un posible caso hipotético. Tiene que elegir entre dos trabajadores para hacerlo su mano derecha y trabajar constantemente codo a codo con él para liderar un cambio estratégico de la empresa. Ambos tienen una alta capacitación y son muy eficientes en su trabajo. Pepe es un magnífico desarrollador de proyectos, siempre mejora el trabajo de los demás completándolo con observaciones, funcionalidades y servicios que lo enriquecen. Juan es un gran visionario, revisa constantemente el trabajo hecho y propone cambios que atrasan los tiempos de entrega pero que mejoran espectacularmente el producto final desde una perspectiva que nadie pensaba antes. Usted sabe que con Pepe en su equipo el día a día funcionará perfectamente, los proyectos saldrán y el trabajo mejorará desde un punto de partida establecido. Usted sabe que con Juan el día a día será un constante desafío, Juan le pondrá siempre a prueba y pondrá en duda todas sus decisiones proponiéndole otras y sacándolo constantemente de su zona de confort.
¿A cuál elegirían para ascenderlo y trabajar con usted codo con codo, día a día?
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Comentarios
Gracias por tu comentario!!!
Vo que tenemos el mismo enfoque. Esto que comentas también está pasando en los medios sociales. Al final ponemos el centro demasiado en las herramientas y obviamos el factor humano. Luego nos sorprende que no tengamos los mismos resultados que otros que han hecho lo mismo que nosotros, como si generar un modelo de negocio, una oportunidad de oceano azul o una presencia de éxito en medios sociales sea un tema de uso automático de herramientas.
¿Organizamos un taller-curso en Zaragoza sobre este tema?
Gracias de nuevo por tu comentario
Hola
Me parece interesante la reflexión, pero yo me pregunto, ante un país con una masa empresarial de PYME en un 95%, creéis de verdad que 1º El empresario va a entender algo de esto y 2o El empresario tiene dinero y tiempo para invertir en esto? La forma de tratar el tema del Océano Azul muy interesante pero me cuestiono otra cosa, cómo se combina una acción estratégica a medio-largo plazo, necesaria por otra parte, con la necesidad de liquidez y trabajo diario, qué estrategia se va a crear en el actual escenario de crisis cuando la empresa tiene un peligro de cierre inminente…salir de un estado de comodidad? Depende, si el precio a pagar es la supervivencia “virgencita que me quede como estoy”. Que conste que admiro las reflexiones de Juan pero como buen Pepito Grillo intento dar otro punto de vista…se admiten críticas (es la base de todo).Gracias.Un saludo.
Yo lo contrato a Juan!!!! sin dudas!!
Gracias amigo por la mención.
Gerson, comprendo lo que dices.. sucede que cuando una PYME toma velocidad crucero, se queda cómoda allí en su lugar sin dedicar al menos parte de su esfuerzo, tiempo y recursos a la experimentación, innovación disruptiva, serendipia, etc…
En el escenario actual de España es ideal porque la desesperación por subsistir te hace salir de la zona de confort, el problema es que cuando salgan de la crisis (ojalá pronto) todos se quedan quietecitos allí en su lugar.
Es inclusive hasta una filosofía de vida, mediar con el corto largo y mediano plazo, el confort y la incomodidad auto provocada, pasión por el cambio..
una filosofía que sin dudas el señor Juan de la nota la tiene…
Hola
Lo que me refería Giselle es que queda muy bien un planteamiento estratégico a largo plazo y lo de la zona de confort pero en realidad todos buscamos estar en esa zona de confort que nos permita respirar en este océano rojo, lo del emprendedurismo y la apuesta por el futuro queda muy bien desde la teoría pero cruda realidad es la lucha por la supervivencia y Darwin, y es preferible sobrevivir ahora como sea que soñar con un futuro que puede que no llegue porque la empresa ha cerrado. Repito, como reflexión teórica perfecto, como realidad más vale Pepe en mano que Juan volando
Pues yo creo, Gerson, que es justamente lo contrario: sólo desde un enfoque de innovación, de salida de la zona de confort es como vamos a salir de aquí. Otra cosa es que el empresariado no tenga esa visión, pero eso no va a hacer que nos callemos.
Lo que nos está manteniendo en la crisis, a veces más personal que global, es la permanencia en los mismos usos y maneras de actuar. Estamos viendo que no nos vale, pero seguimos insistiendo esperando que alguien nos saque de este estado de crisis (“no ha sido culpa mía, que paguen otros”) para poder seguir haciendo lo mismo.
Y en realidad no es tanto un cambio de modos como un cambio de actitud, un estar dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad nueva. Cuando a la gente le hablas de pensamiento de diseño, de innovación en modelo de negocios se pone en guardia, se toca la cartera y te mira raro, cuando en realidad es un constante aporte de valor para su empresa, sea multinacional o PYME.
¿Que falta formación en nuestro empresariado? ¡¡Claro!! Y cuando se la damos nos limitamos a repetir una y otra vez lo mismo, mira los cursos de Community Manager. Sólo el que sea capaz de encontrar y aportar valor con su negocio será capaz de salir de la crisis y de salir fortalecido.
Y me juego contigo pincho de tortilla y caña a que es así














Juan:
Magnífico post sobre dos metodologías que, junto a otras como Lean Startup a veces se muestran como “finalistas” cuando no son sino métodos de reflexión, análisis o guías para la definición de Modelos de Negocio. Hace ya varios años que trabajo sobre el Modelo de los Océanos Azules y la integración que se ha hecho a posteriori en el Canvas Model me parece plausible pero siempre- desde mi punto de vista. con la conciencia de la extrema dificultad que entraña definir un Modelo o Propueata de Valor que genere un océano azul.- No basta con saber qué es la Innovación en Valor, aplicar la Matriz Eric o cumplimentar las nueve casillas del Canvas o pivotar en el Lean. Comparto contigo que la creatividad, la innovación, “el salir de un estado de comodidad” son las claves para que estas herramientas sean eficaces.