La paradójica sociología de la innovación
Si hay algo a lo que uno se ha de habituar cuando estudia esto de la innovación es a vivir en la paradoja. Resulta sorprendente cómo la sociología de la innovación choca en ocasiones frontalmente con la sociología de la empresa establecida. Aclararemos esto a continuación. Acercar ambos tipos de sociología, en definitiva ambos tipos de comportamiento social, ha de ser un objetivo central de toda organización que busque materializar un entorno innovador en su ADN empresarial.
No creo que exista un entorno más innovador que otro, sinceramente. Sí creo que hay espacios más propensos a la innovación pero, sobre todo, hay personas más innovadoras que otras. El elemento humano al final es clave. El entorno es moldeable y depende mucho de la percepción subjetiva de cada uno. ¿La presión genera innovación? Depende de la persona afectada, de los objetivos, del tipo de presión… Aunque hemos de vivir en un mundo de sentencias para guiarnos por un saber manejable las excepciones son tan constantes que minimizan la regla general.
Dicho esto, y con todas las matizaciones necesarias, creo que la empresa tradicional no favorece la innovación porque vive en una paradoja interna que la debilita en este aspecto. Por lo general suelen ser los empleados de primera línea los que tienen las ideas con mayor poder de transformación, sin embargo son al mismo tiempo los que menos capacidad tienen para implementarlas. Por contra los directivos, que sí tienen ese poder, viven en un statu quo que les empuja a mantener un comportamiento conservador y en muchos casos perjudicial para la empresa.
Pongamos el caso de un hotel. Quienes de verdad tienen la información son los trabajadores de primera línea. Son los que trabajan con relaciones, datos objetivos y contrastados diariamente, no con estadísticas o segmentación. Al mismo tiempo son los que de verdad saben qué tipo de cambio daría resultado, pues lo viven constantemente. En cambio los directivos suelen estar más alejados del día a día y toman sus decisiones con la voluntad de generar un cambio incremental (más clientes, más volumen de negocio, más beneficios). La diferencia está en que una sociología de la innovación, que diera mayor capacidad de opinión a esos trabajadores de primera línea y estructurara una comunicación abierta en la organización generaría empresas con altas posibilidades de innovación.
¿Quiere esto decir que las empresas tradicionales están condenadas al fracaso? En absoluto. Meliá, es una empresa de éxito, pero nadie la elige en las primeras posiciones cuando piensa en empresas innovadoras. Por el contrario suelen ser las empresas más pequeñas las que tienen mayor capacidad de innovación, muy posiblemente porque, tal vez de manera involuntaria, desarrollan esa sociología de la innovación que hace que sus trabajadores tengan más capacidad de influir en las decisiones.
No olvidemos que en un proceso de innovación es importante, yo diría que fundamental, el punto de partida, el primer paso que se da y que direcciona todo el proceso. Tener el conocimiento adecuado de los problemas que queremos solventar, en el caso de la que la palanca innovadora sea ésta, o el objetivo que queremos conseguir es fundamental. Integrar a toda la organización dentro del proceso de innovación permite diseñar entornos más dinámicos y optimizados para el acceso a ese proceso de cambio. La sociología de la innovación implica a un mayor número de personas en esos procesos, dotando de mayor valor a las fases iniciales y creando una base sólida desde la que iniciar los procesos de innovación y aumento de valor, que tienen que ser el objetivo fundamental de este tipo de estrategias.
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Comentarios
Brillante como siempre! La paradoja de la innovación podría compararse con la dualidad de la empresa creativa, o del ser creativo.
Si, Giselle. En el fondo toda persona creativa vive en esa constante dualidad del ser y el querer ser. El ser que tiene mucho de lo que te obligan a ser y el querer ser del cambio que proyectas pero que, si eres un ser creativo, nunca terminará de llegar porque cada cambio es la antesala de otro.
Es un tema interesantísimo que merecería horas de reflexión
Hola Juan,
como siempre valiosos aportes, en un lenguaje simple y desafiante.
Desde hace unos 3 años intento conocer y aplicar algo sobre modernas “Ingenierías de Negocios”. En particular, una que propone aplicar “patrones” a nivel de macro-procesos y procesos de negocios, que están presentes en TODA Organización. Entre los 4 Macros de primer nivel, destaco 2: Cadena de Valor y Nuevas Capacidades.
Se trata de no mezclar procesos que hacen a la esencia y cumplimiento de la misión Organizacional de cara a sus slientes/destinatarios(Cadena de Valor), y aquellos que hacen a revisión, análisis, diseño, ejecución, prueba y evaluación de “nuevas capacidades”, llevado al terreno de las 3 P: Personas, Productos y Procesos.
Este último Macro, debe estar liderado y ejecutado centrado en el conocimiento de los que “saben hacer”, pero cómo Tú bien dices, llevado adelante por un equipo humano “preparado” para estos desafíos, sin afectar la línea de producción, con RECURSOS apropiados y PAUTADOS de antemano(¿qué % de mis ganancias decido invertir en mejora?).
Aquellas Organizaciones que comprendan la inevitable necesidad de INVERTIR, serán las que mejor enfrentes el desafío de consolidarse como SUSTENTABLES.
Un muy fuerte abrazo, luego de una semana “perdido” en el Congreso Nacional de AAPP, vuelvo a leer tus excelentes aportes al SABER, muchas gracias.














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