Errores en el proceso de innovación
Publiqué el otro día un artículo en el que describía la metodología de gestión de innovación FORTH, de Gijs van Wulfen. Siguiendo el espíritu de este método publica van Wulfen un interesantísimo artículo en Innovation Management: 10 mistakes at the start of innovation. Como siempre hago en estos casos voy a comentar mis impresiones sobre el mismo y sobre los puntos que toca, pues para leer el artículo ya está el original. En realidad, como suele ocurrir, los errores que menciona son de sentido común, pero a veces es necesario ponerlos negro sobre blanco para que nos demos cuenta de ellos.
1.-No sabemos qué queremos
Es cierto que en ocasiones pueden surgir innovaciones desde la casualidad, incluso podemos llegar a resultados no esperados dentro de un proceso de innovación, pero todo proceso que se inicia ha de tener un objetivo hacia el que debamos caminar, independientemente de que ese camino cambie después. La innovación es un proceso de destrucción y creación, y debemos tener muy claro qué queremos y estamos dispuestos a destruir y qué queremos conseguir para que nuestro proceso no se convierta en un vaivén de ideas sin sentido.
2.-Hacemos lo mismo una y otra vez
Si queremos innovar debemos hacer cosas nuevas, incluso en el proceso. Los procesos de innovación han de tener un cierto grado de predisposición al cambio y a la improvisación. Ésta ha de tener un papel clave en nuestra búsqueda de resultados. No conviene tener un equipo fijo que se encargue de los procesos de innovación, incluso es interesante integrar visiones externas a la empresa. No quiere ello decir que no debamos tener responsables de innovación, pero nuestros equipos han de estar formados por personas distintas cada vez, aunque con un posible núcleo duro de dirección. Nuestro objetivo ha de ser el aumento de las visiones y enfoques para llegar así a resultados distintos.
3.-No salimos de los usos convencionales del mercado
No podemos quedarnos en la rutina de utilizar siempre los mismos canales de información sobre nuestro mercado. Incluso no debemos centrar siempre nuestra búsqueda de información en los mercados y segmentos en los que ya estamos. De este modo lo más normal es que sólo seamos capaces de generar procesos de mejora, no de innovación. Los mercados tienen un alto grado de endogamia que hemos de ser capaces de romper mediante la utilización de estrategias de intersección y salirnos así de esos usos convencionales mencionados.
4.-Las sesiones de brainstorming no son adecuadamente controladas
Uno de los problemas que puede generar una sesión de lluvia de ideas es precisamente eso, la lluvia de ideas. Si no somos capaces de gestionarla puede derivar en un sinfín de pensamientos más o menos ocurrentes pero sin ningún control ni sentido. Además puede darse el caso de que estas sesiones no sean gestionadas por los responsables de la innovación, sino que miembros externos o directivos, ambos posiblemente sin la aptitud adecuada, ejerzan una excesiva influencia en el desarrollo de las sesiones.
5.-Hay una tendencia a juzgar superficialmente las ideas
En estas sesiones de brainstorming, y por lo general en todos los procesos donde surgen ideas nuevas, podemnos caer en el error de juzgar sin analizar. Que una idea no sea útil no quiere decir que a partir de ella no se pueda generar otra que sí lo sea. Analizar superficialmente partiendo de prejuicios y lugares comunes asumidos es la mejor forma de no llegar a ninguna parte en estos procesos que pretenden ser de innovación.
6.-Nos centramos demasiado en el efecto visual y poco en el contenido
Los procesos y herramientas más novedosas, como el pensamiento de diseño o el análisis de modelos de negocio de Osterwalder, tienen en el componente visual uno de sus elementos más potentes. En estos casos corremos el riesgo de centrarnos demasiado en la parte visual y olvidarnos de los contenidos. Puede pasar lo mismo con los mapas mentales o los PowerPoint, que canibalizan visualmente la idea haciéndole perder si valor intelectual y dotándola de valor visual. De este modo se vuelven inservibles por inconsistentes. Al final no sabemos cómo seguir y la idea se ha perdido entre tanto post it y slides y el proceso ha de reiniciarse sin ningún avance.
7.-Las ideas que se aportan son demasiado vagas
Cuando estemos en un proceso de innovación una cosa tenemos que tener clara: no se trata de sacar nuevos productos, sino de sacar un nuevo valor para el cliente. Esto quiere decir que nuestras ideas, enfoques o sugerencias han de ser concretas y buscar el beneficio del mercado. No se trata de sugerir tendencias, sino cómo aportamos valor dentro de esa tendencia. Tampoco hablamos aquí de objetivos, sino de cómo materializamos esos objetivos. Hemos de luchar por ser concretos y prácticos.
8.-La dirección rechaza ideas muy innovadoras
Es clave que todo este proceso esté apoyado por la dirección, que no tiene que participar en él de manera activa necesariamente. La dirección ha de estar dispuesta a aceptar, discutir y debatir ideas innovadoras. No ha de desechar ninguna de antemano, y las que sean desechadas han de serlo desde un razonamiento lógico y que no utilice argumentos de tradición, resistencia al cambio o antigüedad mental.
9.-El equipo de desarrollo pone pegas a todo
Como decimos, una innovación no es tal si no tiene una traducción en el mercado, y de ello se encarga en muchas ocasiones el equipo de desarrollo, que toma nuestras ideas y las traduce desde una visión práctica. Debemos ser muy claros con nuestros procesos de ideación y con su resultado porque debemos evitar que el equipo de desarrollo sea un obstáculo a la hora de dar forma al producto o servicio. Hemos de ser conscientes del diferente enfoque que el equipo de desarrollo va a tener y su visión tal vez más práctica y conservadora, pero esto puede ser una ventaja y un arma interesante de utilizar para mejorar nuestra idea, producto o servicio.
10.-El equipo de gestión y management rechaza ideas innovadoras
La gestión diaria de ese nuevo producto o servicio puede tener una última resistencia en el equipo que se ha de encargar de eso, que por lo general es resistente a los cambios. Es fundamental que sepamos gestionar esta fase, y para ello es necesario el apoyo e impulso de la dirección, que incidirá en la importancia de la innovación en nuestra diferenciación estratégica y de este producto o servicio concreto como apuesta de posicionamiento y valor estratégico.
Todas estas variables han de ser adecuadamente gestionadas si queremos que la empresa sea un entorno natural de innovación. La innovación ha de ser parte del ADN de toda empresa o sector y le ha de permitir encontrar su lugar en el mercado, siendo consciente de la necesidad de la reinvención constante desde una perspectiva de gestión y control del cambio.
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Comentarios
Gracias, Beatriz.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Y fíjate que lo más triste es que la innovación es el mantra con el que todos parecen estar de acuerdo, pero a la hora de la verdad nadie está dispuesto a apostar por ella.
Creo que de verdad nos falta mucho por aprender de otros países. Yo tuve un jefe que viajaba regularmente a Noruega y se sorprendía del nivel de innovación que tienen allí. Al preguntarles ellos le dijeron que nosotros, los españoles, somos posiblemente más imaginativos pero que nos falta la capacidad de llevar esa imaginación a lo concreto, al mercado, es decir, a la innovación. Estoy totalmente de acuerdo.
Un abrazo














Hola Juan,
He estado en tantas reuniones que he visto casi todos los puntos. Pero la verdad, es que la mayoría de las veces no se innova para no quedar en desgracia hacia los superiores.
No se atraven si con esto gano dinero no tengo que hacer algo que pierda y mis superiores me echen.
En cuanto al tema, de el dpto. sistema gestion no es que no quiera desarrollar lo que pide un dpto. comercial es que muchas veces no tienen claro que es lo que quieren. Justamente eso es lo que yo hago intentar que todos los departamentos intenten pedir algo coherente al dpto. gestion.
Por otra parte, la mayoría de las empresas se copian unas otras porque no se el primero en afrontar una derrota. Quien realmente intenta innovar una pequeña. Esto creo que ya lo hemos hablado en otra conversación.
Resumiendo siempre se hace lo mismo porque mucha gente no quiere arriesgar y la ultima palabra lo toma los directivos que toda innovación esta prohibida casi !!! A no ser que lo vea muy claro.
Un saludo,
Beatriz